CONCLUSIÓN
Para concluir con la exposición, pensamos que es muy importante luchar por una sociedad mejor, creando a personas que no sean conformistas y que busquen siempre el progreso, centrándonos sobre todo en la educación ya que es la base que va a impulsar esa transformación social.
Las transformaciones sociales giran entorno a las nuevas tecnologías. En el campo de la educación, se deberán transformar también los docentes, incluso muchos ya lo están haciendo y poniendo en práctica en sus clases. Ese docente bien preparado para estos nuevos tiempos va a ser imprescindible dentro de nuestros sistemas educativos. Si las tecnologías no penetran el recinto educativo, los tiempos escolares serán un martirio, lo son ya en muchos casos, para tantos estudiantes que saben buscar y encontrar información puntual y actualizada a golpe de clic y que intentan aprender fuera de los muros del aula. El docente habrá de propiciar la capacidad crítica que estos usos exigen y valorar lo que se gana y lo que se pierde y así fundamentar su toma de decisiones para un uso racional de los dispositivos tecnológicos y el control sobre el poder adictivo que tienen los mismos.
No existe otra opción que la de aceptar e integrar la disrupción digital para que la educación camine en la misma dirección y a la misma velocidad que el mundo sociolaboral (Molina y López, 2015)
Por ello creemos que, si el sistema educativo no se adapta a la sociedad digital, esta se lo llevará por delante y no olvidemos que el futuro de la calidad del trabajo dependerá como siempre, del aprendizaje.
Para finalizar con la exposición, vamos a presentar un gráfico de barras en el que se representa el porcentaje de competencia digital según las preferencias.
En cuanto al valor que se le da a los recursos digitales y el valor que se les da a los recursos no digitales, el 24,6% dicen que los dos tipos de recursos tienen el mismo valor. No obstante, un 26,6% no están nada de acuerdo con que los recursos digitales tengan el mismo valor que los recursos que no son digitales.
por otro lado podemos observar otra variable, ¿hemos aprendido cosas en el colegio que ahora no podemos hacer sin ordenador?, pues bien, el 28,8% no están nada de acuerdo, en cambio el 23,4% esta muy de acuerdo con que hay cosas que no podemos hacerlas sin ordenador.
Nosotras pensamos que en la mayoría de ocasiones no es necesario el ordenador, ya que la información que se busca en internet, se pueden encontrar en libros de texto, enciclopedias, etc que incluso tienen mas veracidad. Pero si es cierto, que en determinadas ocasiones como ha podido ser la pandemia, la posesión de un dispositivo tecnológico en casa ha sido primordial. De ahi, el aumento de la brecha digital que muchas familias han padecido en casa, ya que no todo el mundo posee de los medios oportunos para poder llevar a cabo una docencia online de calidad.
Otra variable que se presenta, es la necesidad de usar el ordenador para trabajar, el 31,2% responde con un valor de nada o muy poco, y el 20,3 responde con un valor de mucho.
Por último, otro factor que se observa es que las tareas que se realizan en clase son mejor realizarlas a ordenador, aquí el valor de personas que piensan que no es necesario, disminuye con un 18,0%, y el valor de personas que piensan que es muy necesario, aumenta, con un valor del 29,2%. Nosotras pensamos que depende mucho también de la metodología que lleve a cabo la profesora, pero normalmente, cada vez necesitamos más dispositivos para realizar las tareas y cada vez se digitaliza mas la educación, solo con el simple hecho de realizar un trabajo a Word y no a mano.
Bibliografía:
Garcia Aretio, L. (2019). Necesidad de una educación digital en un mundo digital. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 22(2), pp. 09-22. doi: http://dx.doi.org/10.5944/ried.22.2.23911
Colás-Bravo, P., Conde-Jiménez, J., & Reyes-de-Cózar, S. (2019). El desarrollo de la competencia digital docente desde un enfoque sociocultural.

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